Derechos de los pueblos indigenas

Los derechos de los pueblos indígenas  son derechos humanos que protegen a las comunidades y su medioambiente. Los derechos de los pueblos y comunidades indígenas constituyen una categoría de derechos colectivos que reconocen la condición particular de estos pueblos. Estos derechos han surgido porque los derechos humanos individuales no protegen adecuadamente a los pueblos que viven en forma colectiva. Estos derechos colectivos se sustentan en la cultura, las tradiciones y las prácticas colectivas, existiendo más allá de cualquier reconocimiento estatal. Incluyen derechos colectivos sobre territorio, idioma, cultura y religión, así como derechos individuales como el derecho a la vida, la integridad y la no discriminación. Históricamente, estos pueblos sufrieron injusticias al ser desposeídos de sus territorios. Sus leyes, valores y costumbres sufrieron erosión, y son discriminados por su idioma, color de piel o formas de pensar diferentes.                                                                                                                

El Convenio núm. 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales (1989) es considerado el instrumento jurídico internacional más importante. Este Convenio ha sido ratificado por numerosos países latinoamericanos, incluyendo México. La Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (2007) establece los derechos individuales y colectivos de los pueblos indígenas. Esta declaración de los derechos humanos de los pueblos indígenas es un importante instrumento político. Muchos países latinoamericanos la han referido en sus constituciones. En el ámbito regional, la Declaración Americana sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas fue aprobada por la OEA en 2016. Los derechos colectivos han sido incluidos en los derechos de tercera generación o “derechos de solidaridad”, siendo universales, indivisibles e interdependientes.